Noticias

12/01/2026   
Las nuevas recomendaciones dietéticas del USDA apuntan a un mayor consumo de proteína animal

Se ha creado una nueva pirámide alimenticia invertida que vuelve a poner los alimentos reales en el centro de la dieta


Las directrices dietéticas de EE. UU. acaban de ser renovadas y presentadas por el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., figura central del controvertido movimiento "Make America Healthy Again" (MAHA), y Brooke L. Rollins, secretaria del Departamento de Agricultura de EE. UU..

"Para que Estados Unidos vuelva a ser saludable, debemos volver a lo básico. Los hogares estadounidenses deben priorizar dietas basadas en alimentos integrales y ricos en nutrientes: carnes, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales", indican las directrices dietéticas. "Acompañado de una reducción drástica de los alimentos altamente procesados, cargados de carbohidratos refinados, azúcares añadidos, exceso de sodio, grasas no saludables y aditivos químicos, este enfoque puede cambiar la trayectoria de la salud de muchos estadounidenses".

Las nuevas directrices, disponibles en el siguiente
enlace, incluyen una pirámide alimenticia que revoluciona la iniciativa MyPlate de la era Obama en la que la mitad del plato incluía frutas y verduras, mientras que la otra mitad contenía cereales y proteínas, con una prioridad ligeramente mayor para estos últimos. También se incluyó una pequeña guarnición que representaba los lácteos.

Sin embargo, la nueva pirámide alimenticia coloca las verduras, las proteínas, los lácteos y las grasas saludables como el aceite de oliva en la cima, lo que sugiere que deberían tener la misma importancia. Las frutas y los frutos secos se encuentran un poco más abajo en la pirámide, y los cereales integrales se encuentran en la base. En el caso específico de la carne, se prioriza su consumo debido al aporte de proteínas de gran calidad.

“Estamos volviendo a poner los alimentos reales en el centro de la dieta estadounidense”, afirman las directrices. “Alimentos reales que nutren el cuerpo. Alimentos reales que restauran la salud. Alimentos reales que aportan energía y fomentan el movimiento y el ejercicio. Alimentos reales que desarrollan la fuerza”. En general, se hace mayor hincapié en las proteínas y las grasas que con MyPlate, que priorizaba los cereales integrales y las verduras y recomendaba menos lácteos y proteínas, especialmente la carne.

Las nuevas directrices alimentarias establecen que las personas deben consumir de 1,2 a 1,6 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, procedente de fuentes animales como huevos, aves, mariscos y carnes rojas, así como una variedad de alimentos proteicos de origen vegetal, como frijoles, guisantes, lentejas, legumbres, frutos secos, semillas y soja. Una persona de 70 kilos, por ejemplo, consumiría aproximadamente entre 81 y 110 gramos de proteína según esta recomendación.

Una de las diferencias más significativas con respecto a las directrices anteriores es el énfasis en los lácteos enteros sin azúcares añadidos.

Enfatizan la importancia de reducir el consumo de carbohidratos refinados y altamente procesados, que incluyen pan blanco, opciones de desayuno listas para comer o envasadas, tortillas de harina y galletas saladas.

También sugieren que los estadounidenses consuman grasas saludables, incluyendo aceites con ácidos grasos esenciales, como el de oliva, que también fue una recomendación de MyPlate. Se mencionan dos ingredientes adicionales: la mantequilla y la grasa de vacuno, ambos ricos en grasas saturadas y vinculados con niveles más altos de colesterol LDL (también conocido como colesterol "malo") y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.

“Se necesita más investigación de alta calidad para determinar qué tipos de grasas dietéticas contribuyen mejor a la salud a largo plazo”, indican las directrices en las que se recomienda limitar las grasas saturadas a no más del 10 % de las calorías diarias, y afirman que reducir significativamente el consumo de alimentos procesados ​​“ayudará a alcanzar este objetivo”.

Nada más conocerse la noticia, las reacciones no se han hecho esperar y desde el Meat Institute, su presidenta y directora ejecutiva, Julie Anna Potts, ha asegurado que “nos complace que las Guías Alimentarias recomienden que los estadounidenses prioricen las proteínas y que las familias puedan obtenerlas de carnes y aves ricas en nutrientes. La carne es una fuente inagotable de proteínas y desempeña un papel vital en una dieta saludable. Existen sólidas pruebas científicas que demuestran que la carne es una fuente rica de proteínas de alta calidad, vitaminas esenciales y minerales de alta biodisponibilidad que contribuyen a la salud humana a lo largo de la vida”.

Potts ha apuntado además que trabajarán con los responsables de las políticas y la Administración para garantizar que los consumidores comprendan que los productos cárnicos y avícolas, tanto mínimamente procesados ​​como con mayor procesamiento, son "una fuente dietética asequible, accesible, directa y equilibrada de proteínas, aminoácidos esenciales y más”


Ver más noticias